A Rosaleira fue durante muchos años la única fábrica de conservas vegetales de Galicia. Nació con el propósito de conservar el dulce de frutas que elaboraba de forma artesanal la mujer de José Sánchez, y evolucionó a la conserva vegetal a medida que el fundador, que controlaba exhaustivamente todo el proceso, aprobaba las diferentes cosechas que se iban produciendo.
Desde su fundación, la marca se ha mantenido firme en su empeño de conservar, de la manera más natural, las hortalizas, frutas y verduras que produce; la llegada de Terras Gauda a la empresa, garantiza la continuidad en ese buen hacer que les ha caracterizado durante tantos años.
Algunas de sus excelentes variedades de conservas:
Grelos al natural (su producto más emblemático)
Tomate al natural extra
Zaragalla al natural (pimiento, cebolla, tomate)
Fritada al natural (pimiento, tomate)
Setas al natural
Judías verdes al natural
Berzas al natural
Mirabeles en almíbar
Conoceremos un horreo convertido en sala de estar, donde puedes leer un libro tranquilamente, viendo de fondo la puesta de sol gallega.
Esto no lo consigue ni IKEA!!
Conoceremos a Bea, nuestra vecina del pueblo, que conoce a la perfección todas las rutas de senderismo y los recursos turísticos de la zona.
Nos comentara grandes acontecimientos que se llevaron acabo en el museo da Muller Labrega, así como, un recorrido por las profesiones de las mujeres trabajadoras en el campo gallego.

Piet en Elly, holandés e Indonesia se conocieron en Francia, trabajando la temporada vacacional en los
campings Franceses. De ahí, surgió la idea de crear su propio negocio, y decidieron comprar un camping que estaba en venta en Galicia.
Llevan ya más de 10 años en Galicia, y han conseguido con sus propias manos, con cariño y mucha, mucha creatividad levantar el camping, restaurarlo y convertido en uno de los campings más originales, ecológicos e internacionales de Galicia. Mientrás, nos cuentan su historia, los participantes se deleitan con una tarta de manzana casera con nata y un cafe típico holandés. apetece,verdad?
El turismo puede convertirse en una pequeña tabla de salvación para determinadas comunidades que se encuentran con dificultades para competir en otros ámbitos, pero siempre que el modelo que se aplique sea un modelo de turismo responsable que beneficie a todos los implicados y no sólo a unos cuantos.
Innovar es no quedarse parado ante las previsiones que indican una bajada en el número de clientes y de servicios vendidos. La pregunta clave es: ¿cómo atrapar nuevos clientes? Y eso lleva a conocer muy bien qué es lo que las personas desean cuando planifican su tiempo de ocio.

Conociendo a sus clientes y sus posibilidades, el turismo se enfrenta a la necesidad de abrirse a nuevos mercados, a encontrar nuevos productos y servicios y conseguir lo que se denomina la “desestacionalización.Un turismo más responsable implica un viajero consciente de su actuación, que quiere disfrutar plenamente su viaje, pero sin dejar una huella negativa a su paso por los mundos que visita. Sin embargo, también implica la necesidad de que las administraciones públicas y empresas de los destinos adopten también unas prácticas que minimicen los impactos negativos del turismo y maximicen los positivos.